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APUNTES DE SHIATSU: EL METAL Y LA MADERA. LOS RAÍLES HACIA TUS OBJETIVOS

Dentro de la series de artículos dedicados a conceptos de la Medicina Tradicional China, hoy me apetece compartir con vosotros unas reflexiones sobre los diferentes tipos de Energía y como se mueve el dinamismo del sistema.

Desde la teoría de los 5 Elementos, la relación dinámica de los diferentes Elementos y su calidad energética es un orden establecido que nos ayuda además a entender el proceso de Expansión y Contracción de la Energía o Ki como ya os mostré en un artículo anterior. (18 de Octubre. La Teoría de los 5 Elementos y el carácter cíclico de la Energía)

Pero en el Artículo de Hoy, deseo haceros partícipes de la relación entre Elementos que están implicados en el Ciclo Ko o Ciclo Control. El Ciclo Control nos explica que hay unos Elementos que «energéticamente» crean un equilibrio de fuerzas que hace que ningún Elemento en relación a otro, se exceda o gane una primacía que pudiese ser voraz y destructiva o bloqueante del Sistema.

Así el Elemento Agua controla el Fuego, el Elemento Madera controla la Tierra, el Elemento Fuego controla el Metal, el Elemento Metal controla la Madera y el Elemento Tierra controla el Agua.

Me gustaría centrarme en el axioma «El Elemento Metal controla la Madera«.

El Elemento Madera es un Elemento cuyas características nos hablan de la audacia, persistencia e insistencia en la expresión del Yang, tras una etapa de Introversión de la Energía, que es la fase de retorno a la fuente, en el Ciclo de los 5 Elementos. La Energía o Ki se ha dirigido a un letargo reparador (Fase Tierra-Metal-Agua) y está lo suficientemente repuesta y colmada para que surja un chispazo de deseo e inspiración que igual que si tirásemos una piedra en un estanque, salpica hacia fuera a gran velocidad. En esta imagen metafórica, vemos como las salpicaduras de ese Agua en reposo, en el Estanque energético, son chispas creativas, que surgen y que se han de mantener Vivas hasta que lleguen a la materialización o a la culminación. Es el Apremio del Yang, la necesidad de autoexpresión, el inicio de la expresión de la Energía Yang en ese entorno del Yin nutritivo y calmado de un estanque.

Hasta que una de esas chispas o salpicaduras creativas no se culmina, es necesario que ese Ki, ese impulso Yang o quizás esos «chutes» de energía Yang  que propulsan los motores que nos mantienen en dirección hacia un objetivo y que hace que se sostenga en un periodo más o menos corto o más o menos largo, continúen, persistan. He aquí la función de la Energía de Madera y del Hígado y la Vesícula Biliar como funciones energéticas asociadas a esta Energía: dar intensidad, resistencia, agilidad, estrategia, disciplina para sostener ese foco energético, esa chispa energética ya transformada en chorro energético con gran foco o dirección.

El Ki del Hígado y de la Madera, permite que la circulación del Ki sea armónico, que sea un Ki en movimiento libre en todas direcciones, como una «aspersión»*, relajado, espontáneo y regular, pero es una Energía que puede focalizarse hacia un objetivo, que posee un «Tono», un área de redundancia, un área de expresión. Si está demasiado contenida esta área, la Energía de Madera y del Hígado, se bloquea, se concentra de forma impetuosa y se vuelve excesivamente Yang, pasando a tender a ir en una dirección intensamente, generalmente ascendente u horizontal, invadiendo el aparato digestivo o generando dolores de cabeza o tensiones en el pecho. Pero si esa energía armónica está sin continente, es poco eficiente, se desborda en un declive. Por lo tanto, podríamos decir, que no es un Ki expansivo y radiante sin límites (aquí estaríamos en una Energía aún más Yang, como el Fuego), ni un aguijón energético intenso e incisivo, sino que es un Ki producto del despunte de la Expansión (yang), pero con aún muchas cualidades Yin, como son la de receptividad, escucha, nutrición, quietud.

Me parece interesante esta mirada, para ver la Energía de Madera no como un chorro energético absoluto e imparable (eso sería demasiado yang), sino como un Ki con gran dirección, pero también como una energía armónica, fluida, con gran claridad y versatibilidad en su camino, sabiendo surcar la dirección, sensible, flexiva y Viva, Viva y flexible, bien nutrida y asentada en el Yin (aspecto Yin de la Madera).

Para mí, en este momento es donde radica la importancia del Elemento Metal ejerciendo control sobre el Elemento Madera.

El Elemento Metal, cuya característica es estar presente en las dinámicas rítmicas, precisas, fuerza tensora, proporciona en su relación con la Madera un perfecto contenedor por donde el flujo de la energía se ve guiada, siendo, cuando la Energía de Metal está disponible, un contenedor también sensible, respetuoso y atento en la escucha del movimiento energético y cuando no está disponible, constrictivo, restrictivo y angosto. Cuando el Elemento Metal se encuentra armonizado, es absolutamente sincrónico con la Energía de Madera, en dar Recipiente a su dirección y oscilando con ella, de la misma manera que un grupo de aves vuelan totalmente sincronizadas y de manera ordenada y armónica.

Recordemos, que teorías como la de los 5 Elementos y otras, simplemente intentan desde la palabra y con imágenes expresar o ayudar en la comprensión de la Dinámica del Tao o de la Totalidad. Algo muy complejo, ya que la propia palabra es una limitadora a la hora de transmitir algo solo cognoscible a través de la experiencia. La Teoría de los 5 Elementos intenta desglosar en 5 Fases, estados que ocurren de manera simultánea, fruto de la expresión de la Totalidad.

Por lo tanto, la Energía de Metal y la Energía de Madera, vuelan, danzan de manera simultánea en esta fusión de intenciones, por lo que la Energía de Metal es un «flujo Energético» que canaliza y colabora en crear el Continente Energético que acoge la Energía mucho más armónica, fluida y Viva de la Madera.

Así una Madera y un Metal Vivo, crean un gran equipo, Contenido y Continente que nos encauza hacia la meta.

*Carola Beresford-Cooke; Teoría y práctica del Shiatsu. Pág 193.

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